jueves, 6 de septiembre de 2012

Y si me aplazó la formalidad, es que nunca me gustó la sociedad.
Que todos andan en cualquiera. Que nadie sabe lo que quiere.
Que siento esta presión en el pecho, mezcla de amargura y tristeza.
Que quiero largar todo. Que quiero ser yo.

sábado, 25 de agosto de 2012

Viendo la historia, y algunas películas épicas, no me explico cómo el ser humano se "institucionaliza" tanto, desde tan chico. Y así, acepta todo.
Como diría William Wallace, "yo no le juré lealtad a ningún rey". Pero parece que solo pocos se daban cuenta de eso alrededor del 1300.
No entiendo cómo nadie se rebelaba contra algunos pocos que concentraban el poder, en pos de una vida ociosa y desangrando a sus pueblos.
En otra escala, lo mismo que pasa hoy. En donde hay una clase política, que en su mayoría, busca su propio provecho, sin importarle el "bien común".
¿Existe el bien común? Solo si los hombres son iguales, verdaderamente, y entre ellos prima la solidaridad.
Mientras haya algunos que detenten una mejor posición que otros, todo será en vano.

viernes, 24 de agosto de 2012

Hace bastante quería escribir, pero siempre la rutina me pasaba por encima.
Básicamente últimamente me está generando bastante preocupación cómo nos acostumbramos a todo.
Cualquier cosa nos parece normal.
Cómo vivimos en medio de una jungla.
Cómo nadie respeta nada.
Cómo nuestras libertades son avasalladas.
Pero después miramos alguna película o escuchamos alguna canción y decimos: "las cosas deberían ser de otra manera".
Y me pregunto qué hago yo para cambiarlas.
Y me surgen más interrogantes que respuestas.
¿Cuándo firmamos ser parte de esta maquinaria? ¿Cuándo nos convertimos en un engranaje más?

A la vez, desde hace 15 días que se me está tornando extremadamente difícil ir a la facultad.
Veo mucha gente que no quisiera ver. Me cansa la soberbia. Los que se creen más que uno.
Pero supongo que eso será en todos los ámbitos.
Igualmente, no dejo de sentirme TOTALMENTE ajeno a ese mundo.
Mi única motivación para seguir adelante es terminar y no verlos más. No rodearme más de esa gente. No tener que saludar por compromiso. Parece medio anti social, pero el medio me lleva a eso.
Solo he encontrado muy pocas personas que valen la pena allí. Que no son falsos.

Entre todos estos pensamientos y sensaciones que me abarcan, paso del éxtasis a la agonía con mucha facilidad.
Tic-Tac, Tic-Tac.

Ya no sirve vivir para sufrir.

viernes, 29 de junio de 2012

Empecé la semana bajón.
Necesitaba expresarme acá. Hacía tanto no lo hacía...
Me llegué a cuestionar una de las máximas que tengo en mi vida, que es que el hombre NO es el lobo del hombre. Pero muchas cosas me hacen pensar que lamentablemente esa frase tenga algo de cierto.
Caí en el descreimiento absoluto. En el escepticismo total.
Hasta me cansé de luchar.
Pero una vez que pasó el tsunami, las cosas se aclararon un poco.
Reflexioné, y me di cuenta que hay que vivir el presente. Hacer cosas en pos del futuro, pero nunca olvidarse de vivir el momento.
Y ahí todo se vio más calmo. Más tranquilo.
Chica, mediana o grande, todos dejamos una huella en esta tierra.
No me debo preocupar por esa meta.
Ahora todo se ve mejor.
No hay que darle demasiada importancia a las victorias, ni demasiado dramatismo a las derrotas.
Me siento más tranquilo.
Más calmo.
El domingo y el lunes fueron un horror.
Hoy viernes puedo decir que estoy mejor.
Siempre luchando contra mi cabeza, contra mi mente.
Pero es todo una cuestión de actitud.
Y la actitud de hoy, sin dudas, es mucho mejor que la de días anteriores.
Todo suma, todo sirve.
Vivir el hoy. A vivir que son dos días.

martes, 28 de febrero de 2012

"La imagino - la sospecho, la esbozo - como una adolescente buscando algún sentido de la vida: alguien que supone todavía que hay algo más que lo que el plan vulgar ofrece. La adolescencia - la juventud - es la época en que se supone que la vida debe - puede - tener un sentido. La vida no está hecha todavía, parece como si fuera necesario - fuera posible - hacerla. La imagino como una adolescente tardía, esperanzada, que se encuentra por fin con un mundo que trata de seguir adolescente - en el mejor sentido de la palabra: un grupo de gente que ha decidido rechazar ciertas convenciones que conforman lo que llamamos adultez".
La Sole se fue de lo linda que era.

martes, 27 de diciembre de 2011

Hoy estoy medio cruzado. Cansado de la gente que se mete en la vida de otros, que opina, hace juicios de valor. 
Cansado de los que son egoístas y piensan en ellos mismos.
De los que solo dan a cambio de recibir.


Por suerte tengo otra forma de ser. Quizás hasta pienso más en el otro que en mí mismo.

Qué ganas de irme lejos para no pensar en nada y no explotar.

viernes, 23 de diciembre de 2011

Art attack.






Saber, no significa tener un "título".

.Ar.


El descontento se hace canción,
la gente honesta pide solución.
Miles de voces elevan su voz,
algunas pocas las quieren callar.

Nuevo pueblo que busca su rumbo,
con héroes muertos y vivos nefastos
muere la ciencia y la educación
¿quién pondrá fin a esta enumeración?

La cara triste de gente sin sueños,
que de su casa un día saldrá
con una duda casi existencial,
ya que no sabe si a ella volverá.

Así termina esta triste canción,
de bronca, reclamo y una intención,
que algún día se haga realidad
y cambien las cosas en .Ar.

lunes, 19 de diciembre de 2011

Aquel toro salvaje.


Tu relato me llega de un tiempo lejano,
más que relato, leyenda urbana de todo un pueblo
que por abuelos a nietos narrada es.
Y hoy admiro tu hazaña,
esa filmación bicolor que te ensalza;
Luis Ángel Firpo, toro salvaje de las pampas,
que a pocos días de la primavera del 23'
fuiste actor principal de "la pelea del siglo".
Por tu memoria y epopeya te evoco,
porque como a muchos, te hayan robado,
eso, no borrará tus agallas.
Fuera del ring quedó Dempsey,
más de una decena de segundos
aunque un mezquino, así no lo haya querido contar.
Luis Ángel Firpo, gracias por todo,
en algún lugar cósmico seguirás repartiendo puños,
y para que viva siempre tu recuerdo,
lucharé en ésta, mi batalla contra el olvido,
copiando tu estilo pero más aún tu bravura.

Dedico esta entrada a un ídolo de mi bisabuelo, no tanto por el deporte en sí, sino por cómo se desencadenó su historia y su gran pelea en Estados Unidos. Un ejemplo de cómo sobreponerse aún cuando todo está en nuestra contra.

domingo, 18 de diciembre de 2011

Me di cuenta de la cantidad de actividades y trabajos que la gente debe hacer, debido a la necesidad de obtener dinero para alcanzar su sustento. Muchas de las cuales rozan con asemejarse a épocas pasadas. Como que pareciera que no son de esta era. Desde ver por televisión, a dos personas pegándose en un ring, con el fin de vencer al otro para ver quién se hace ganador de la bolsa de dinero; o que aún hoy sigan existiendo mozos, sirvientes, empleados domésticos... cosas que no me entran en la cabeza de por qué aún hoy algunos tienen que servir a otros. Me gustaría vivir en un mundo en donde cada persona pueda desarrollar sus aptitudes y cualidades tanto mentales como artísticas. Seríamos todos un poco más libres.

martes, 15 de noviembre de 2011

Estoy en uno de esos días nostálgicos/melancólicos en donde no hay una causa aparente para estar así.
Rememorando cosas de hace MIL años. Muy loco.

jueves, 10 de noviembre de 2011

Sobre el Guardián entre el Centeno...

Soy Holden Caufield,
y te invitaré a cenar;
te voy a esperar,
pero ya nunca vendrás.

Odio la falsedad,
y a los que aparentan ser.
Odio a los actores,
porque siempre fuerzan un papel.

Me quiero escapar,
me quiero ir de esta ciudad.
No puedo aguantar,
todo es capital.

Maldito dinero,
siempre me amargarás.
Quizá sea un perdedor,
o quizás tu seas un sobrador.

Me quiero ir,
no quiero pensar.
Todo es desilución,
ya nada es amor.

miércoles, 19 de octubre de 2011

Puede fallar, puede fallar,
y lo que no te esperas pasar.

Puede fallar, y tu vida cambiar.
Puede fallar, y ya nada será.

Puede fallar, pero el sol saldrá igual.
Puede fallar, pero la tormenta pasará.

Puede fallar, la vida sigue igual.
Y por más que falles, nunca dejes de intentar.

viernes, 7 de octubre de 2011


Entrevista a César Luis Menotti

Con la Argentina fue campeón mundial 1978 como técnico; ahora distinguido por su trayectoria con el premio Bensemann 2009.

Versión en castellano de la entrevista publicada en la revista alemana Kicker, en septiembre de 2009.
Por PABLO ARO GERALDES

A los 70 años, César Luis Menotti es más vigente que nunca. Activo, como manager de Independiente, tiene una aguda mirada sobre el fútbol mundial. El entrenador campeón del mundo de 1978 elogia a España, critica el exitismo a cualquier precio, y habla del fútbol de varios países, entre ellos el alemán.
No es nuevo el vínculo de Menotti con Alemania. Conoció el país de joven y siempre estuvo relacionado (Puma, DPA...). Así lo cuenta: “En Alemania me siento cómodo y disfruto mucho; la gente estereotipa al alemán como alguien de personalidad rígida, fría, pero es un error. Aquí hay gente alegre, buenos amigos... y todo lo hacen bien: la ropa, los autos, la comida, la tecnología, el orden...”.
Su próximo viaje a Alemania será en octubre, para recibir el premio Bensemann por su trayectoria. Pero antes, dialogó con Kicker en Buenos Aires, la capital argentina.

-¿Ve partidos de la Bundesliga?
-A veces, cuando los horarios no coinciden con el fútbol de aquí.
-¿Cómo ve al fútbol alemán?
-Cuando hablan de Alemania se menciona el orden, la disciplina y la crcapacidad de trabajo pero no hablan del talento. ¿O Beckenbauer qué era? Alemania empezó a sufrir en su fútbol cuando dejaron de aparecer estos aventureros que le daban al orden ese salto de calidad y de belleza.
Alemania tiene un orden estructural de equipo, es una orquesta con un sonido muy bueno pero nunca dejó de tener a sus grandes solistas, como Müller, Overath, Breitner y tantos otros. Beckenbauer era un jugador superlativo, un artista. Entonces no confundamos el mensaje con la etiqueta del “orden”.
-¿Y ésta selección de Loew?
-Alemania tiene muy buenos jugadores, pero no aparecen esos futbolistas con la capacidad de la aventura. Jorge Luis Borges decía que la literatura es “orden y aventura”. El fútbol es igual: si sos todo orden sos un aburrido, y si sos todo aventura sos un caos. En el último Mundial Alemania tuvo un equipo más comprometido con la gente, pero le faltó ese salto que le puede dar un aventurero.
-De los jugadores alemanes actuales ¿a quiénes destaca?
-De la Selección, Schweinsteiger. Ballack me gusta, pero es más regulador del orden que aventurero, no es como el Iniesta del Barcelona, que hace lo mismo que él pero en los últimos 20 metros te aniquila. No mostró lo que hacía Littbarski, por ejemplo.
-Hace unos años nos dijo a Kicker que le gustaría la idea de que Beckenbauer sea Presidente de la FIFA. ¿Todavía le gustaría?
-Sí, lo dije. Pero también dije que hay dos Beckenbauer: el jugador de fútbol y el dirigente de un club. Yo lo que deseo es que él un día sea presidente de la FIFA pero como jugador, que tenga esa misma sensibilidad que demostró dentro de la cancha. La capacidad la tiene, es un hombre generoso y con mucha experiencia. Que esté más preocupado por defender la calidad y no la cantidad: él sabe, como jugador, que no se pueden jugar 80 partidos al año. A este gran producto de mercado que es el fútbol hay que defenderlo desde la calidad. ¿O Pavarotti podía cantar todos los días en cualquier teatro?

EL DEPORTE AMADO
-¿Por qué el fútbol fascina en todo el mundo, más que otros deportes?
-Conozco el deporte en España, en Francia, en Cuba... Soy un estudioso de esto. En una escuela de Rosario, mi ciudad, fui con el intendente y juntamos en el patio a unos 300 chicos. Les pregunté cuántos querían ser jugadores de básquet: cuatro. ¿Boxeadores? Uno. ¿Futbolistas? Todos. En la Argentina el fútbol es un hecho cultural que genera una máxima atracción, por eso nosotros tenemos la obligación de cuidarlo, de cuidar a los jóvenes de esta locura que los rodea. No soy tan inocente ni me hago el estúpido: ya sé que el fútbol es un negocio. Pero los negocios son diferentes. Negocio es qué pongo yo, qué ponés vos y cómo repartimos. Pero ¿qué pone el mundo de los negocios en el fútbol? Si yo quiero poner un bar tengo que empezar de cero, comprar todo, difundir la marca... Un club como Independiente tiene más de 100 años, ya está hecho. El fútbol es un producto único que se vende en el mundo entero, está impuesto, no hay que salir a venderlo. Y eso lo lograron los grandes futbolistas.
Yo puedo invertir dinero y construir un gran hotel que compita con los mejores, pero si quiero “inventar” un club, construir un estadio, le pongo de nombre “Deportivo Alegría”, salgo a competir con los mejores y me fundo. ¿Con qué cuenta la organización, que los hombres de negocios no tienen? Con un siglo de historia, con un producto impuesto.
En Inglaterra llega un jeque y compra un club, o en México, donde también son propiedad de las grandes empresas, pero acá es otra cosa, y el fútbol argentino merece un debate serio.
-¿Está anestasiada la sociedad?
-El poder económico, a través del poder político, ha producido una desculturización aterradora, que ha llegado al fútbol. Había una cultura, un estilo que en el nombre del modernismo se empezó a destruir. “Hay que ser moderno” en el fútbol, en la música, el arte... Parece que para ser moderno hay que matar a Mozart o a Beethoven. Si eso es el modernismo, prefiero ser antiguo como Mozart y no moderno como Julio Iglesias.
-¿Y aquello del fútbol de izquierda o de derecha?
-Un día dije que había un fútbol de izquierda y otro de derecha. Los más generosos, los más artistas, los más cultos siempre fueron de izquierda, siempre estuvieron más cerca de mí que lo otro, el mercado. Un fútbol generoso, abierto, comprometido con la gente, el orgullo de la representatividad, el orgullo de la pertenencia... todo eso que pregono me suena más a la izquierda que a la derecha. Después hay otro fútbol, al que no le importa la gente, solamente le interesa el resultado. Cuando salía campeón del Inter con el catenaccio todos hablaban maravillas de eso, pero no decía que los tres equipos que habían descendido jugaban igual. El Inter tenía a Suárez, a Mazzola... jugadores que podían ganar con cualquier esquema. Pero si puedo elegir, me quedo con el Milan de Arrigo Sacchi, con la Holanda del 74... o con la misma Alemania de ese Mundial, que era un equipazo.
-¿Sigue pensando que la final del 74 fue el mejor partido que vio?
-Como exhibición de fútbol lo más grande que vi fue a Brasil de 1970. Pero como partido esa final del 74 tuvo todo: fue de ida y vuelta y protagonizado por dos equipos buenísimos.
-Este verano hubo mucho movimiento con Cristiano Ronaldo, con Robinho... Parece que los jugadores están en clubes fantásticos pero igual no están contentos. ¿Qué le parece? ¿Falta ética?
-A la misma plata, el que no disfruta del juego, sufre los cuestionamientos de toda la prensa que espera que él solo gane un partido, no es feliz, y se va a buscar otro horizonte. Pero si Robinho hubiera jugado en Barcelona, no se hubiera ido. Andá a ofrecerle a Iniesta que se vaya a jugar a Italia o Inglaterra... El rendimiento general de ese Madrid era muy malo.
-¿Cómo ve los 94 millones de euros que gastó el Real Madrid?
-Debe ser bueno, habrá que ver cómo juega. Siempre me gusta relacionar el fútbol con la música: un buen director, con regulares músicos puede hacer una orquesta afinada; con grandes músicos puede hacer una sinfónica. Un mal director con músicos regulares es horrible; con buenos músicos puede hacer una orquesta afinada. Los músicos son fundamentales. Es importante que Pellegrini tenga su tiempo de ensayo. Por ahora no me dicen nada. Hubo una época en la que Hollywood llevaba a Vittorio Gassman, Elizabeth Taylor, etc y las películas eran malísimas; tenían a grandes actores pero no había un buen guión.

ARGENTINA Y MARADONA
-¿Qué selecciones le agrada ver hoy?
-Holanda sigue insistiendo con su estilo, Rusia con Guus Hiddink ha hecho un buen juego. Alemania ha sido bastante generosa en el último Mundial.
Y sobre todo España que está eligiendo buenos jugadores. Hace veinte años dije en España que tenían que elegir si querían morir como un toro o como un torero. Si querían morir, porque podrían elegir el éxito, y ahí también cabe elegir si quieren terminar como un toro o un torero. Ahora resulta que después de tanto tiempo se acabó la Furia, lo peor que le pasó al fútbol español. España en el Mundial 98 jugó en el mediocampo con tres centrales (Nadal, Amor, Luis Enrique), tres defensivos. Ahora juegan con chiquititos, tiene una idea y parece que los periodistas están esperando que pierda para criticarla.
-¿Brasil? ¿Argentina?
-Nooo, Brasil y Argentina son una cosa increíble. Nosotros hacemos la historia y después la tiramos a la mierda. Siempre copiamos lo peor: estamos en un fútbol agresivo, vertical, confuso, atlético, de choque... Y en el fútbol brasileño sorprende ver las patadas que se dan... En los 60 viví en Brasil y me tocó ver a Pelé, Coutinho, Garrincha, Tostao, Didí... ¡Dios mío ¿Dónde están?!
-Hasta ahora pareciera que la conducción de Diego Maradona en la Selección Argentina está sustentada más en lo anímico que en lo futbolístico. ¿Es suficiente con ser gran un motivador?
-La motivación es una mentira. La única motivación es la del conocimiento. No lo puedo motivar a mi hijo para que vaya y pelee con Tyson, porque lo estaría matando. La selección tiene un problema muy serio y es que ni siquiera podemos saber qué es lo que quiere Maradona, porque no puede entrenar. Es difícil tener una idea clara de lo que Diego busca, porque no puede mostrarla. Entonces más que un entrenador esr un “seleccionador”. En Europa es más fácil, por las distancias, pero acá no se puede. No lo estoy defendiendo, ni mucho menos. Maradona podrá demostrar su idea recién en el Mundial, cuando tenga un mes para armar el equipo.
-¿Por qué Argentina no supera los cuartos de final en los mundiales y Brasil sí?
-Brasil siempre ha tenido figuras que sostuvieron sus deficiencias colectivas: Romario, Ronaldo, Ronaldinho... Pero Argentina no; desde la salida de Maradona ha tenido buenos jugadores, pero no logró lo que se supone que puede dar Messi ahora. Ese tipo de jugadores genera algo especial: la gente va a ver a Messi, como pasaba con Maradona, y eso le quita peso al resto del equipo.
-Argentina tiene a Agüero, a Messi, a Tevez, fue campeón olímpico...
-Pero son muy jóvenes, su crecimiento lo hacen en Europa. Antes un capitán era Passarella, un tipo con una trayectoria en la selección. Ahora son pibes.
-Quién es el mejor jugador del mundo hoy?
-Iniesta.
-Fernando Torres decía que España campeón de Europa es algo bueno para el fútbol...
-¡Muy bueno!
-Bruckner, Capello, Hitzfeld, Lippi, Rehhagel, del Bosque. En Europa los DT de selecciones son hombres entrados en años. ¿Tiene explicación para esto?
-Es que el joven no tiene la fuerza para imponer su régimen de trabajo. Poner a un técnico de mucha personalidad es peligroso para ciertos dirigentes argentinos, pero se ve que hay países que todavía respetan el conocimiento de los mejores, sin importar su edad.
-¿Por qué regresó a Independiente?
-Hay una vieja historia con el club, donde recurrir a Menotti significa intentar reordenar una idea conceptual, valorizar jóvenes jugadores, porque el mercado no permite traer otros grandes. Veré si estoy a gusto, tratando de armar un equipo competitivo en el corto plazo; y más adelante pensar en la formación de jóvenes.
-Esto no significa que no quiera volver a entrenar...
-En absoluto. Tengo la potestad de elegir el próximo entrenador el año que viene.
-Si Américo Gallego no sigue, el paladar del hincha de Independiente querrá a Menotti...
-Pero esa será una resolución mía, no del club. Puedo presentar dos nombres de entrenadores y ellos elegirán. Falta un tiempo para eso.
-El fútbol es...
-...espacio, tiempo y engaño. Suena a sencillo, pero hay que hacerlo. Y tiene cuatro acciones que se pueden enumerar fácilmente pero que también hay que llevar a la práctica: defender, recuperar la pelota, gestar jugadas y definir. Un fútbol complejo solamente lo hacen diferente los grandes jugadores, y los grandes entrenadores. El técnico tiene una idea y debe demostrar y convencer que a sus jugadores de que con esa idea lograrán la eficacia. Y después comprometer a la defensa de la idea. Son tareas que no se logran en dos días.
-Suele pregonar que se juega como se vive: los argentinos son pícaros, engañadores; los brasileños alegres; los alemanes poderosos; los ingleses estrucurados, etc. Sin embargo Italia, el país de la belleza, las artes, el diseño está identificado con un fútbol mezquino, especulador...
-Es increíble lo de Italia. Puede jugar tan bien o mejor que España, pero cuando apueste a los grandes jugadores que tiene. Cuando Italia jugó horrible y salió campeón mundial nadie dijo nada. Ahora que Italia sigue jugando igual pero no gana, lo critican por todos lados. Parece que el músculo no se discute, pero la inteligencia sí. Es un debate. Si Baggio está sentado en el banco tiene que esperar a que Del Piero ande mal para entrar... ¡¿Nunca va a entrar Baggio por Gattuso?!
-¿Un once de todos los tiempos?
-Quizá no tenga sentido comparar épocas. Pero sí puedo nombrar a los reyes: el primero fue Alfredo Di Stefano; después aparece Pelé, más tarde Cruyff y después Maradona. Después se produjo un vacío de esa corona: pudo ser Romario, Ronaldinho, Zidane, se desdibujan... aparece Cristiano Ronaldo, pero tampoco. Lo que sí hubo enormes príncipes detrás de los reyes: Beckenbauer, Platini, Laudrup...
-Había dicho que un día habrá un campeón mundial africano...
-Un Mundial tiene “participantes”, “protagonistas” y “candidatos”. Hasta ahora no se rompió nunca ese orden, los candidatos son los de siempre: Alemania, Brasil... Lo que sí es que está más cerca el día de que se rompa la hegemonía de los candidatos. Los africanos tienen un protagonismo muy grande, pero les cuesta, aunque tengan a grandes jugadores.
-¿Es acertada la elección de Sudáfrica?
-Tengo una visión diferente. Si es para difundir al fútbol, no me suena. Me parece que el Mundial se tiene que jugar en Italia, Argentina, Alemania, Brasil, Inglaterra, Holanda... Establecería ocho o diez escenarios privilegiados para el Mundial, no solamente elegir a países que tengan dinero. ¡En estos países futboleros el jugador! Puede ser por la exigencia del público, pero juega mejor. Yo vi en el Mundial de Corea y Japón que desde la tribuna no había un ambiente de exigencia hacia el futbolista.
El aficionado inglés tiene una manera de pensar el fútbol muy exigente. Y a la Premier League pueden ir futbolistas de todo el planeta, pero tienen que jugar como los ingleses quieren. Si no, se corre el riesgo de desculturizar al fútbol, que a favor del éxito a cualquier manera la liga inglesa termine siendo miserable. Hasta ahora está a resguardo, con conductores como Ferguson o Wenger que respetan la historia, y el público que exige. En la Argentina eso se perdió, cada vez hay más espectadores y menos público: antes del partido están las porristas mostrando el culo, como en el básquet de la NBA, los periodistas se meten en los vestuarios...

http://arogeraldes.blogspot.com/2009/11/cesar-luis-menotti-pablo-aro-geraldes.html
Mi visión del Arsenal tras el 8-2


Lógicamente, el humillante e histórico 8-2 que recibió ayer el Arsenal en Old Trafford ha desatado un nuevo huracán de críticas hacia Arsène Wenger y su proyecto en Islington. Uno no quiere convertirse en defensor de causas perdidas ni agotar con discursos repetidos. Ni agotar ni agotarse, porque el asunto ya desgasta. Mi idea, que no se modifica con un resultado -nunca una idea debe modificarse con un resultado-, es que Arsène Wenger es el gestor ideal para un club en la situación actual del Arsenal -del contexto específico, absolutamente necesario para cualquier análisis, hemos hablado muchas veces-. No sólo es el gestor ideal: Wenger ha convertido al Arsenal en un club estructuralmente modélico. Tras haber logrado el objetivo principal de este inicio de temporada -clasificarse para la fase final de la Champions League por decimocuarta temporada consecutiva, todas las de la era del técnico alsaciano-, los gunners acudían a Old Trafford con escasas posibilidades de sacar un resultado positivo, masacrados por las ausencias y enfrentándose a un equipo que, este año sí, es muy superior. La derrota -incluso la derrota clara- era previsible. Obviamente no tan clara. Pero caer en Old Trafford entraba dentro de la lógica y nunca debía contemplarse como una tragedia en una temporada en la que la cuarta plaza sería un exitazo monumental.


Las claves de la debacle: una defensa inexperta y una decisión de riesgo


Con cinco de los seis titulares de la zona defensiva y la pareja de medios centros lesionados o sancionados -Sagna, Vermaelen, Gibbs, Song y Wilshere-, Wenger debió salir a Old Trafford, a la cancha de un campeón que se ha reforzado magníficamente y es esta temporada bastante mejor equipo que el año pasado, con Jenkinson (una vez titular en su carrera en la Premier), Armand Traoré (10 veces titular en su carrera en la Premier) y Francis Coquelin (debutante absoluto en la Premier) en el equipo titular. Se dice que es un defecto de Wenger contar con futbolistas jóvenes e inexpertos, pero éstas son las segundas y terceras opciones. El Arsenal no puede tener el banquillo del Manchester United, el Chelsea o el Manchester City. Hay que dejar de comparar al Arsenal con el Manchester United, el Chelsea o el Manchester City. Ya ni digamos el Barcelona o el Real Madrid. Es otra historia. El Arsenal posee una línea defensiva de alto nivel cuando puede contar con sus titulares -el impecable partido en Newcastle sirve de ejemplo-, pero, obviamente, sufre mucho cuando tiene bajas. Más aún cuando las tiene todas juntas. Ante un ataque poderosísimo -con Rooney, con Nani, con Ashley Young, clase mundial a raudales-, esa zaga inexperta naufragó por completo. Previsible. Sin embargo, con 3-1, y habiendo estado cerca del 3-2, Wenger tomó una decisión de enorme riesgo. Sustituyó a su único medio centro defensivo, Coquelin, y metió a Oxlade, el joven prometedor ex del Southampton que fichó este verano. Desprotegió al equipo. Pero lo hizo, y me parece admirable, porque un ganador nato nunca defiende un 3-1 en contra. Porque un ganador nato prefiere arriesgarse a perder 8-2 si tiene una mínima opción, aunque sea un 1%, de intentar empatar a tres. Como siempre, la decisión de Wenger fue la que en ese momento podía ser más beneficiosa para el club... pese a que fuera la que más podía dañar su imagen personal.


La transición la tiene que hacer Wenger


Lo que está ocurriendo ahora habría sido lógico y natural que hubiera sucedido hace dos, tres, hasta cuatro años. El Arsenal lleva tiempo compitiendo en inferioridad de condiciones con los equipos grandes de Inglaterra y sin embargo se ha mantenido hasta ahora peleando por los títulos hasta el tramo final de temporada prácticamente cada año. El gran mérito de Wenger ha sido retardar el período de transición, el descenso a una nueva realidad en la que clasificarse para la Champions se convierte en un objetivo de máximos. Sinceramente: en los últimos cuatro veranos, cuando empezaba la Premier, yo temía realmente por la permanencia del Arsenal en el top-four viendo lo que fichaban los rivales. Y, milagrosamente, el equipo no andaba nunca lejos de los mejores. Los más críticos con Wenger, obviando habitualmente los detalles contextuales, se mofan del alsaciano porque no gana títulos. ¿Cómo los iba a ganar? Podría haber ganado alguna competición copera nacional, sí, claro, eso siempre está más abierto a todos... pero... ¿pedirle que gane la Champions o la Premier? ¿Ante esos tiburones? Ahora ha llegado el momento duro de verdad. Ahora sí estamos ante la transición real. Ahora, con toda la lógica del mundo, algunos jugadores de clase mundial se han cansado de estar en un club en reconstrucción. Una reconstrucción ideada desde la cúpula dirigente, una reconstrucción que lidera Wenger con el único objetivo de mantener la competitividad deportiva en la medida de lo posible mientras el club mejora su posición financiera. Este panorama no es atractivo para las figuras que quieren títulos. Ahora, tras la marcha de Cesc y de Nasri, se viene un tiempo difícil, quizá un tiempo de coqueteos con la media tabla incluso. ¿Quién es la persona más adecuada para llevar a cabo esta transición? Precisamente la persona que la ha retardado. Precisamente la persona que lleva años logrando que el equipo rinda por encima de sus posibilidades en el contexto de competencia económica actual.


Wenger prefiere dañar su imagen pública para ayudar al club


Lo que más valoro de Wenger es su absoluta fidelidad al Arsenal. Su heroica defensa de los intereses de la institución incluso por encima de sus intereses personales. Pese a que él es consciente de que compite en inferioridad de condiciones, jamás ha rebajado las expectativas. Jamás ha salido a decir que no pelearía por los títulos. Jamás ha confesado que firmaría la cuarta posición. Incluso Roberto Mancini, con la mejor plantilla quizá de la historia de la Premier League, se ha atrevido a disminuir la presión sobre su equipo y sus espaldas poniendo en duda la capacidad del multimillonario Manchester City para pelear por la liga. Wenger insiste semana tras semana que su equipo está preparado para ganar y cuando no gana le llueven palos. Si fuera realista y rebajara las expectativas, probablemente sería menos cuestionado con los mismos resultados. Pero no lo hace, porque si lo hace facilitará la fuga de estrellas y dificultará el fichaje de nuevos futbolistas. La actitud de Wenger ha permitido que Fàbregas haya salido tres años más tarde de lo que habría sido natural. Mientras él aguantaba la tormenta, el Arsenal seguía jugando la Champions e ingresando de ese modo una cantidad de dinero importantísima para equilibrar las cuentas y poder pensar en volver a la élite más pronto. Por todo ello, a mi, como observador externo, este Wenger me resulta más admirable que aquél que ganaba. Más admirable que el de los tres títulos de Premier. Más admirable que el de la temporada de los Invencibles. Aquél no dejaba de ser un entrenador más que ganaba. Buenísimo, pero uno más. Ahora es un ser especial. El que sostiene, a veces ejerciendo de escudo humano, la defensa de una institución que se reinventa mientras el entorno es incapaz de entender su transformación y su nueva realidad.

http://www.marca.com/blogs/planeta-axel/2011/08/29/mi-vision-del-arsenal-tras-el-8-2.html
Wenger, mejor entrenador de la década
El técnico francés se impone en la lista de la IFFHS a pesos pesados como Ferguson, Capello, Rijkaard o Mourinho

Arsène Wenger, entrenador del Arsenal, ha sido declarado mejor entrenador del mundo de la primera década del siglo XXI por la Federación Internacional de Historia y Estadística del Fútbol (IFFHS). Con 61 años, el preparador alsaciano ve recompensada así una trayectoria en la que, al margen de diversos éxitos en el fútbol británico y la Premier League, destaca por encima de todo el concepto de juego que atesora el francés.

Wenger ha propugnado siempre el fútbol ofensivo y de asociación, plasmado en el Arsenal, considerado como el equipo más brillante de Inglaterra pese a que no conquista ningún título desde hace cinco años. El entrenador de los gunners se ha consolidado como un verdadero forjador de estrellas.

Gracias a una trabajada red de ojeadores, Wenger recluta jóvenes promesas que unos años después se convierten en verdaderos iconos. Es el caso de jugadores como Patrick Vieira, Cesc Fábregas o Thierry Henry, al que rescató del Juventus y que posteriormente se convertiría en uno de los mejores futbolistas del planeta y en el máximo goleador de la historia del Arsenal.

El camino de Cesc, capitán del cuadro londinense hoy día, fue diferente. Con apenas 15 años, Wenger le abrió las puertas de Highbury e inmediatamente comenzó a incluirle en las convocatorias del primer equipo. Su progresión fue meteórica y hoy es el tótem del Arsenal, en donde su única frustración es la ausencia de trofeos.

Wenger ha superado a otros grandes técnicos como el escocés Sir Alex Ferguson, del Manchester United, Fabio Capello, Rafa Benítez, Frank Rijkaard o José Mourinho. Precisamente, el portugués es el más joven dentro de los diez primeros es con 47 años. Mientras, otro ilustre como Vicente del Bosque, campeón de la Champions con el Real Madrid y que conquistó el Mundial recientemente con España, es undécimo.

Clasificación/i>:

1. Arsène Wenger (FRA) 156 puntos

2. Alex Ferguson (ESC) 148

3. Jose Mourinho (POR) 135

4. Fabio Capello (ITA) 120

5. Guus Hiddink (HOL) 112

6. Carlo Ancelotti (ITA) 108

7. Luiz Felipe Scolari (BRA) 101

8. Marcelo Bielsa (ARG) 101

9. Rafael Benítez (ESP) 97

10. Marcello Lippi (ITA) 88

11. Vicente del Bosque (ESP) 85

12. Frank Rijkaard (HOL) 80

13. Sven-Göran Eriksson (SWE) 79

14. Karel Brückner (CZE) 76

15. Carlos Alberto Parreira (BRA) 65

16. Ottmar Hitzfeld (GER) 65

17. Carlos Dunga (BRA) 62

...

28. Josep Guardiola (ESP) 29

http://www.elpais.com/articulo/deportes/Wenger/mejor/entrenador/decada/elpepudep/20110107elpepudep_3/Tes
REPORTAJE: LIGA DE CAMPEONES - Ida de los octavos de final
El alumno examina al profesor
Wenger, que ayudó a Guardiola en sus inicios, asume que el Barça es "el mejor"

Hace unos años, cuando Pep Guardiola, deseoso de ser entrenador, buscaba referentes y fue a Londres, Arsène Wenger ya había cambiado para siempre el estilo del Arsenal, había ganado Ligas y había jugado la final de la Copa de Europa. Wenger ya era un grande; Guardiola, un don nadie de los banquillos. A diferencia de otros técnicos, el francés no tuvo problema en atender su llamada y aclararle algunas dudas, en darle una clase magistral y gratuita: por algo le llaman el profesor. Hoy vuelven a verse las caras por segundo curso consecutivo y Wenger asume que contra el Barça el Arsenal debe pasar la reválida: "Es el examen más difícil que podemos tener. Ciertamente, es el mejor equipo del mundo".

"Hacemos los peores partidos en la ida de los octavos", advierte Pep

"Tenemos una buena oportunidad de resarcirnos de aquella eliminación. Mentalmente, somos diferentes, más fuertes, y siempre estamos concentrados. La actitud es mejor. No he visto muchos equipos con esta concentración para tratar de mejorar", asegura Wenger. Hace un año, en media hora magistral, el Barça les borró. "Entonces fuimos espectadores durante 30 minutos", admite. Y avisa: "Hemos progresado. Somos más fuertes de lo que la gente preveía y tenemos la voluntad de demostrarlo. Queremos probar lo buenos que somos, nuestra calidad en el movimiento del balón".

El plan del maestro se parece al del alumno. "Los dos equipos queremos dominar el juego y somos más fuertes atacando que defendiéndonos. Va a ser una eliminatoria muy dura. Si el Arsenal te domina, te avasalla con ocasiones de gol. Juega bien. Sabe pasar, combinar, regatear, moverse. Fuerza el uno contra uno. Tiene mucha calidad, control y pase", elogia Guardiola al cuadro de Wenger. Y da recetas para combatirlo: "Tenemos que ser muy egoístas con la pelota sabiendo que no podemos venir a Londres y que no pasen del medio campo. Atacan y se defienden con el balón. Únicamente hay que ver los goles que han marcado".

Wenger dice que será un partido "excitante", de fútbol "atractivo", una pelea deportiva por tener la posesión, por pasar el balón. "Si hacemos esto, tenemos oportunidades", proclama. No dispone de Diabi, lesionado, pero podrá contar con Rosicky y, seguramente, con Nasri. Buena ayuda. El camino no pasa por renunciar a la pelota. Ha visto dos veces las semifinales entre el Barça y el Inter y lo tiene claro. "Hablan del gran trabajo del Inter, pero tuvo mucha suerte. El Barça debió ir en autobús a Milán. ¡Yo no puedo ir ni a Londres en autobús! El Barça tuvo muchas ocasiones y muy mala suerte. Es el mejor equipo". Otra cosa es que le tema. "¿Miedo al Barça o a Messi? ¡No!", exclama.

Guardiola teme a su propio equipo, que se entrenará hoy por la mañana en el campo del Queens Park Rangers: "El partido de ida de los octavos siempre ha sido complicado para nosotros. Es cuando estamos peor. Nos costaron mucho las dos primeras partes en Stuttgart y Lyon y el Arsenal es mejor", asegura el técnico, preocupado por el cansancio del viaje, y que cierra con sinceridad: "Siendo nosotros, teniendo el balón, jugando al ataque, tenemos posibilidades. Si nos eliminan porque nos meten una zurra, nos iremos a casa".

http://www.elpais.com/articulo/deportes/alumno/examina/profesor/elpepidep/20110216elpepidep_5/Tes
OSÉ SÁMANO FÚTBOL - La batalla de la Supercopa
Un dedo en el ojo de Florentino Pérez

No hay tiempo. Ha llegado el momento más importante de la presidencia de Florentino Pérez, el precursor de la evangelización del madridismo, el patrón de la excelencia, el guardián del señorío. A él le corresponde, sin demora, pregonar si el Real Madrid quiere ser el Real Madrid de sus palabras o el Estudiantes de la Plata, símbolo eterno del fútbol camorrista y pendenciero. Ni más ni menos que el que, premeditadamente o no, parece preconizar José Mourinho, elevado a consejero delegado del club por el propio Florentino Pérez. La Supercopa, tanto en la ida como en la vuelta, le ha desenmascarado. En la ida, en un imaginario berrinche contra un árbitro que bendijo la marcialidad madridista, montó otro esperpento de ventriloquia, con Karanka cargando en portugués en la rueda de prensa. En Barcelona, desquiciado por Messi, que no es árbitro, que se sepa, se retrató ante Tito Vilanova, el segundo de Pep Guardiola, al que agredió de forma cobardica y luego, lejos de disculparse, faltó al respeto con aire de pavo real: "No sé quién es ese Pito Vila...". Lo más mesurado de Mou fue no acusar a Vilanova de hacer teatro y meterse él mismo el dedo en el ojo. Tampoco pidió su expulsión ni culpó a Unicef o al villarato de conspirar a favor de Tito.


El presidente debe decidir ya si el Madrid es el Madrid o un equipo camorrista

Nadie, y mucho menos el Real Madrid, puede tolerar estos desplantes. Máxime cuando no son excepcionales. Es hora de que el presidente se posicione en público y aclare cuál es su nuevo guión. Si tiene que ver con su discurso o con su obra. Del primero se conoce su verbalización, pero sus hechos pasan por dar vuelo a un técnico que ha envilecido a la institución a la vista de todo el universo. Y lo ha hecho, más que nunca, en cuanto su mecenas presidencial le ha dado barra libre. Mourinho quizá se lo pueda permitir; el Real Madrid, no. Pero eso es decisión del presidente. Por cierto, el único representante del equipo que asistió con deportividad al exitoso protocolo del Barça. Sus técnicos y jugadores dieron la espantada sin felicitar al campeón, lo que sí hizo el cuadro azulgrana tras la victoria madridista en la última Copa del Rey.

El mal perder del Madrid no tiene precedentes en su historia y para quienes rebobinen con los años quedará tanto quién era el entrenador como quién le empleaba, un mandatario que llegó para reinar en la galaxia no para ser cómplice de los bajos fondos del fútbol en los que rema Mourinho. Nada que ver con el dogma de Florentino Pérez y la centenaria y gloriosa historia del club. En esta heráldica entidad todos están abducidos por el mourinhismo, desde el palco hasta el vestuario. No sería malo si el técnico hubiera hecho prevalecer sus sobresalientes deportivos, que los tiene, pero no ha sido así. En Mourinho no se anticipan sus dotes de buen entrenador, que lo es, sino su corrosivo guiñol, que no solo le devora a él, sino a toda la institución que representa. Y lo que es aún peor: España, su selección, está rajada. En su tozuda cruzada por las cloacas, Mourinho ha logrado arrastrar a sus propios jugadores, socavando así el ecosistema de la mejor selección española que haya existido jamás, y de la que puede que ya solo queden cascotes. Tal es el clima que la alevosa patada final de Marcelo a Cesc fue mourinhizada de inmediato por el capitán Casillas ante las cámaras de TVE: "Se ha tirado al suelo... Lo de siempre". Increíble. Y todo tras una considerable bronca anterior de Iker con Xavi, con quien ha compartido más de 100 internacionalidades. Curioso, pero entre la militancia el más disidente ha resultado ser Cristiano Ronaldo, de los pocos que han pasado sin tachas por la serie de los seis clásicos, y el único que fue capaz de criticar un planteamiento del entrenador, justo tras el partido de ida de la eliminatoria de Liga de Campeones. Que no distraiga su aire de chulapo, CR, la megaestrella del equipo, no ha merecido ningún reproche extradeportivo.

Nada justifica, ni ahora ni el curso pasado, la actitud de Mourinho, un privilegiado que cobra como nadie al frente de la entidad más titulada del universo. Mou tiene motivos para corregirse: es un avanzado en su campo, tiene una plantilla fascinante y le ampara el club más extraordinario que jamás pueda entrenar (el Barça no parece posible). Sí, una entidad entregada a su causa, pero debiera ser a la causa estrictamente deportiva, no a su grosera travesía por los suburbios de este deporte. Sus amarguras y complejos acaban por transformar a un equipo magnífico en un equipo ulceroso. Este Madrid no necesita envenenarse. Desde lo futbolístico ya es capaz de discutir con el Barça como nadie puede hacerlo. Y el mérito es de Mourinho y sus futbolistas. Pero lejos de profundizar en ese positivismo, el técnico arrastra a los suyos -y de paso a la institución- por el barro de sus obsesiones y complejos sin fundamentos.

Florentino Pérez tiene la palabra. Sin zidanes, pavones y valdanos, esta es su obra. Que se aclare en público con el fin y los medios. A él le han metido el dedo en el ojo de Tito Vilanova. Para consuelo de Florentino Pérez, en el Estudiantes de la Plata aún era peor. El equipo que dirigía Osvaldo Zubeldia, en el que se alistaban Aguirre Suárez, Pachamé, Hugo Medina y Bilardo, entre otros, pinchaba a los rivales con alfileres, según denunciaban sus adversarios. Y con argucias peores hasta ganó una Copa Intercontinental al Manchester United. Pero nadie le proclamó jamás el mejor club del siglo XX. Y si el Madrid, digamos Mourinho, se pregunta por qué, bien fácil tiene la respuesta: el fútbol, su gente, siempre prefirió a los messis o cristianos antes que a los alfileres.

http://www.elpais.com/articulo/deportes/dedo/ojo/Florentino/Perez/elpepidep/20110819elpepidep_1/Tes
JOHN CARLIN
El dedo al ojo del Real Madrid

Javier Marías, probablemente el mejor escritor madridista del mundo, opinó en El País Semanal hace unos meses que José Mourinho era "un individuo dictatorial, ensuciador y enredador, nada inteligente, mal ganador y mal perdedor". Me atreví a pensar en su momento que Marías había ido demasiado lejos. Eso de que el entrenador del Real Madrid era "nada inteligente" me pareció un pelín exagerado.

Ya no. Un comunicado de Mourinho publicado en los medios ayer nos informó de que no se arrepentía de sus agresiones cobardes y declaraciones infantiles al final del partido de Supercopa que su equipo perdió contra el Barcelona el miércoles pasado; y mantuvo que hizo todo lo que hizo con el noble motivo de defender al Madrid. Imbecilidad se suma a imbecilidad y las pruebas se vuelven irrefutables: no solo es un ensuciador, enredador, mal perdedor y todas las demás cosas que ya sabíamos, sino que el tipo es algo peor.

Yo me imaginé que durante el parón veraniego Mourinho reflexionaría sobre su papel público. O que alguien en el Madrid hubiera tenido las agallas para aconsejarle que bajara un poco el tono. No por cuestiones morales. No para dar un mejor ejemplo a la juventud, o para intentar recuperar el famoso "señorío" del club, cuya imagen mundial se ahoga en las cloacas sin que nadie pareciera darle mayor importancia. No, no. Por motivos puramente pragmáticos.

¿Cuál es el reto más grande al que se enfrenta el Madrid de Mourinho? Bajar al Barça de su pedestal. ¿Cuál es el principal reto del Barcelona de Pep Guardiola esta temporada? No perder el hambre competitiva de un equipo saciado de gloria.

¿Y qué hace Mourinho? Pues le da un regalo a Guardiola. El regalo más deseado. La motivación que necesitaban Messi, Iniesta, Xavi y compañía para que siguieran con las ganas, hasta mayo o más allá, de meterle el dedo en el ojo al Madrid.

Mourinho debería de saber mejor que nadie que no hay motivador más poderoso que el rencor, el combustible que lleva a naciones a declarar guerras y a individuos, incluso los mediocres, a triunfar. Sin embargo, fue el propio Mourinho el que le ha inyectado el rencor en las venas a los jugadores del equipo menos mediocre del planeta, alimentando sus ánimos de venganza.

Mourinho sabrá mucho de táctica, pero no es un estratega. Tendrá experiencia y títulos, pero es un niñato. Será listo, pero no es inteligente. Javier Marías lo pilló antes que nadie.

http://www.elpais.com/articulo/revista/agosto/dedo/ojo/Real/Madrid/elpten/20110823elpepirdv_2/Tes

viernes, 15 de julio de 2011

Nuestros años felices.



Estoy, estoy cansado de escuchar,
hablar y hablar que todo va a cambiar.
Con políticos necios, perdiéndo tu tiempo,
perdiendo mi tiempo.
¿Para qué pienso en ellos si en mi no piensan jamás?
Estoy perdido en la ciudad,
y soy tan solo un tío más, intentando llenar todo este vacío.
Todo es aburrido, todos juntos marchando hacia ningún lugar.
Esperando en vano, esperando en vano estoy,
Esperando en vano, esperando en vano estás.
Nada nos queda, nada más que respeto y unidad,
porque nada nos queda para perder y todo por ganar,
Y es que nada nos queda para vivir en paz nuestros años felices.

jueves, 14 de julio de 2011

Qué lindo sería si todos pudiésemos ser autodidactas de lo que nos gusta.
Sin tener la presión de una fecha, y de ser evaluado por alguien que se presume, sabe más que uno... solo por tener un "título".