domingo, 26 de diciembre de 2010

Un pequeño homenaje al perro más grande que vi en mi vida (y no estoy hablando de su tamaño) que hace poco más de una semana ya no está en este mundo.

Cuando miro a mi perro Tomy,
¡qué contento con sus 3 patas va!
Me pregunto por dentro, al verlo allí,
tan libre y feliz
(sin problemas aparentes)
¿por qué el humano no puede ser así?

I will be like my dog,
I will be like my dog.

Ese es mi perro,
y vive mejor,
que toda esa gente que siempre se hace problema por nada.

No hay comentarios: